CBD Para Dormir | CBD Para el Sueño

Cuando hablamos del sueño, hablamos de algo necesario y fisiológico de nuestro cuerpo, el sueño ayuda a la restauración física y psicológica del organismo y es fundamental para su equilibrio y correcto funcionamiento. Se recomienda entre 7 u 8 horas diarias de sueño, siendo esto cambiante, dependiendo de la persona,  su edad y etapa en que se encuentre.(6)

Múltiples estudios han descubierto las alteraciones  que  ocurren en el organismo cuando hay una privación del sueño o cuando existe una deficiencia en su calidad y cantidad, estos cambios fisiológicos y metabólicos llevan a predisponer enfermedades como: eventos cerebro-vasculares, hipertensión arterial, obesidad, depresión, diabetes mellitus tipo 2, aumento de enfermedades proinflamatorias, respuestas inmunológicas alteradas y trastornos de la memoria.(6)

El trastorno del sueño que se presenta con mayor frecuencia en las personas, es el insomnio, siendo este la dificultad para conciliar o mantener el sueño, el despertar precoz o un sueño poco reparador;  cuando estas condiciones  se hacen persistente en el tiempo comienzan afectar las actividades cotidianas de las personas, y lo reflejan a través de ciertos malestares como: dificultad para la atención y memoria, alteraciones del estado de ánimo, sensación de poca energía o motivación, disminución en el rendimiento social, laboral o escolar en el caso de niños, sensación de fatiga, somnolencia, tendencia a cometer errores en el trabajo o en ciertas actividades como conducir un vehículo, además síntomas físicos como cefaleas y tensión muscular. Hasta llegar el punto donde muchas personas desarrollan miedos y fobias en relación al sueño.(4)

Dentro de las causas que desarrollan insomnio y otras alteraciones del sueño encontramos: depresión, ansiedad, estrés, consumo de nicotina, alcohol y cafeína, malos hábitos alimenticios y el envejecimiento.(6)

Para entender un poco más sobre el tema, debemos saber que existe el ciclo del sueño, comprendido por 5 fases, de la fase 1 a  la 4 comprenden las fases de movimientos oculares no rápidos (NREM), en esta experimentamos las etapas del sueño más profundo, y la fase número 5 es la fase de movimientos oculares rápidos (REM); estas fases se van alternando durante todo el dormir con una duración promedio de 90 minutos cada una de ellas, y por lo general todas o alguna de ellas se alteran cuando hay un trastorno del sueño.(6)

La relación que existe entre el sueño y la planta Cannabis y sus derivados como el Cannabidiol (CBD)  se explica por  las acciones que ejerce el sistema endocannabinoide, un sistema que está en nuestro organismo y regula diferentes funciones metabólicas y fisiológicas, mediante cannabinoides endógenos como la Anandamida (ANA) y otros cannabinoides consumidos de manera externa como el CBD y el Tetrahidrocannabinol (THC), demostrándose la implicación de este complejo sistema en la regulación del ciclo circadiano sueño-vigilia, mantenimiento y promoción del sueño y su equilibrio luego de haber sufrido una alteración.(2)Este sistema posee dos tipos de receptores los CB1 y los CB2,  los estudios han demostrado que el receptor CB1 es el que predomina en la regulación del sueño cuando es estimulado por la ANA y cannabinoides externos, promoviendo de esta manera la inducción del sueño.(3)

En 1970 se realizaron las primeras investigaciones de cómo el Cannabis influía y regulaba el sueño, a partir de ese momento se estudió el comportamiento del THC y el CBD en el sueño y sus alteraciones. Chagas y  colaboradores encontraron un aumento considerable en el sueño después de la administración de dosis altas de CBD en comparación con el placebo. Schierenbeck y colegas, observaron con el uso de cannabinoides y CBD, una reducción de la fase de movimiento rápido de los ojos (REM) y un aumento de la fase NREM  o fase de sueño profundo.(5)

Evidencias actuales de investigaciones recopiladas hasta el 2014 muestran la efectividad terapéutica del CBD para el insomnio, para una buena calidad del sueño y mantener la vigilia durante el día, además el CBD muestra utilidad terapéutica al disminuir el estrés, la ansiedad, depresión y el dolor crónico, situaciones que contribuyen a desarrollar diferentes trastornos del sueño principalmente insomnio.

En otros ensayos, Hsiao y colegas, observaron como el CBD tiene el potencial de inhibir la disminución de la fase REM del sueño, contrarrestando así el efecto supresor de la ansiedad sobre esta fase.  También se ha demostrado como el aceite de CBD redujo los síntomas del insomnio y otros malestares que se observan en el Trastorno de estrés postraumático (TEPT) y la somnolencia diurna excesiva, otra patología donde se ha demostrado tener un gran potencial terapéutico.(3) 

En cuanto a la dosis ideal de CBD los hallazgos de diferentes ensayos clínicos nos muestran que dosis medias-altas logran un aumento del sueño total y una acción sedante, sin embargo dosis bajas han demostrado ser estimulantes. Siendo la dosis de 160mg/día de CBD la más utilizada y la que ha demostrado un aumento en el tiempo total del sueño, en su calidad, y una menor fragmentación del mismo.(3)

En otro estudio realizado en la Universidad de Sao Paulo, en cuatro  pacientes diagnosticados con enfermedad de Parkinson y desorden de movimiento ocular veloz (RBD); la cual es una parasomnia o trastorno que se da en el sueño, donde se pierde la atonía muscular durante la fase REM, ocurren pesadillas y movimientos activos. En este ensayo los individuos fueron tratados con 75mg/día de CBD, durante 6 semanas,  logrando una mejoría sustancial en la calidad del sueño y disminución de la frecuencia de episodios de RBD.(5)

Otras investigaciones han contemplado el efecto del CBD en patologías asociadas al insomnio. Scott Shannon y colaboradores, realizaron un estudio con 103 pacientes diagnosticados con insomnio y depresión, estos recibieron dosis de CBD que iban de 25mg/día a 75 mg/día, los que presentaban mayores síntomas de ansiedad consumían el medicamento en las mañana y en aquellos donde predominaba el insomnio se les administró el fármaco luego de la cena. Posterior a un mes de tratamiento el 79.2% de los pacientes con ansiedad presentaron mejoría y de los pacientes con insomnio el 66.7% obtuvo una mejoría que se mantuvo en el tiempo, con  buena tolerancia al medicamento y pocos efectos secundarios.(1)

El CBD ha demostrado ser una opción terapéutica segura, sin ningún rasgo de adicción y con buen potencial terapéutico, siendo un excelente aliado para combatir problemas  de insomnio, ansiedad y depresión, los cuales cada día son más frecuentes en la población, causando estragos en el ámbito social y económico de las personas que la padecen y su entorno. 

Referencias Bibliográficas.

  1. Scott Shannon y cols. Cannabidiol in Anxiety and Sleep: A Large Case Series.E-pub: 01-07-2019. The Permanente Journal.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6326553/pdf/18-041.pdf

  • Oscar Prospéro García y cols. Insomnio, estrés y cannabinoides.Salud Mental 2010;34:211-218

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-33252011000300004

  • Kimberly A. Babson, James Sottile, Danielle Morabito. Cannabis, Cannabinoids, and Sleep: a Review of the Literature. 27 March 2017 Springer Science+Business Media New York (outside the USA) 

https://www.med.upenn.edu/cbti/assets/user-content/documents/s11920-017-0775-9.pdf

  • Matthew J. Pava, Alexandros Makriyannis, David M. Lovinger.Endocannabinoid Signaling Regulates SleepStability.PLOS ONE | DOI:10.1371/journal.pone.0152473 March 31, 2016

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4816426/

  • M. H. N. Chagas y cols. Cannabidiol can improve complex sleep-related behaviours associated with rapid eye movement sleep behaviour disorder in Parkinson’s disease patients: a case seriesJournal of Clinical Pharmacy and Therapeutics, 23 April 2014.

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/jcpt.12179

  • P. Carrillo-Moraa, J. Ramirez-Perisb, K. Magana-VazquezcNeurobiología del sueño y su importancia: antología para el estudiante universitarioRevista de la Facultad de Medicina de la UNAM, Vol. 56, Nro 4. Julio-Agosto 2013.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0026-17422013000400002

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